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domingo, 1 de junio de 2025

Lo que te llena mucho, a la vez te vacía un poco

Pensaba en que a veces me da rabia cuando alguien dice o hace algo más gracioso que yo. Qué tontera, en vez de estar disfrutando plenamente la talla del otro, su momento de gloria, veo a la gente reírse en cámara lenta y me da un poquito de pica. Pienso en lo tonto de este pensamiento y en que qué vergüenza que alguien lo supiera, y de la nada se cruza en mi mente la imagen de Fagot, con una sonrisa pícara en la cara, diciendo "yo ya sabía". Porque él conocía hasta los detalles más ridículos de mi ser, y viceversa. La complicidad envidiable. Qué locura más grande es sentirse vista por alguien más, y no solo vista, sino que segura y profundamente amada a la vez. Que esos tres factores coincidan, me atrevo a pensar que es un milagro de amor que no todos tienen la dicha de experimentar. En cualquier tipo de relación a lo largo de la vida.

Me siento muy afortunada de haber vivido esa clase de amor, aunque haya sido hace mucho tiempo y eso me haga sentir que nunca nada se le va a asemejar. Es un pequeño vacío constante que no sé cómo explicar, pero siempre está. Y disfruto mi vida igual. Amo a otros y sigo sufriendo por amor, pero en el fondo sé que con ninguno hubiese alcanzado ese nivel de ternura y complicidad, entonces duelen esos amores fallidos, pero a la larga, no duelen tanto. De todas formas no pierdo la fe de que pueda ocurrir el  milagro de nuevo. No hay primero sin segundo. 


martes, 25 de junio de 2024

El sueño con todos mis amigos

 Soñé que veía a mis amigos, a practicamente todos, pero "hoy" a los solteros, "ayer" a los con familia. Hoy iba en una micro como de Valparaíso, con extraños pero que eran muy amigos, gente chora de barrio bajo, y les contaba cosas. Un hombre me pregunta cómo estoy y le digo que bien, normal. Me insiste y le digo que cansada, deprimida, aburrida, pero que la vida sigue. Que lo bueno de vivir al día es que no te da tiempo de parar a lamentarte. Al mismo tiempo estaba andando en metro, salía de la estación a una especie de plaza, tipo Villa Frei pero en plaza Italia, porque venía de juntarme con alguien, y tenía en mi cabeza que debía ir donde la Katy a no sé qué.

En paralelo, iba en un auto con el Gonza, que era conuctor de uber, y acá pasa algo raro porque estábamos en su auto, pero a la vez en su pieza (no era una casa rodante). Él trabajaba de periodista freelancer también y me muestra una caja con las cosas que escribe, ahí tenía una pequeña cajita con recuerdos míos, diciendo que fue una de sus épocas más felices. Iba camino a acompañarme a buscar a la Carmela, que estaba siendo cuidada por el Tomy, que a su vez andaba en el carnaval de Los Copihues. Íbamos chateando y me cuenta que la Carmela le había roto un aparato extraño de 30 lucas, pero que no me preocupara porque le pidió plata a su mamá para arreglarlo, pero yo, preocupada, le iba a pagar igual. 

Después de buscar a la Carmela me iba a ir donde la Yoshi, que me estaba esperando para nada en especial, y esto no sé si pasó antes o iba a pasar después, pero estaba la Yoshi, Kiara, Tammy, Piships, Dani Gi y Luis Cortés (entre otros que no alancé a retener en mi  mente), preparándonos para una especie de fiesta, no sé si matri o fiesta de qué, en realidad.

Después no me acuerdo mucho, el sueño se pone medio confuso porque más encima pasaba 'todo en todas partes al mismo timpo', literal. Esa fue la tónica de toda esta aventura.

No sé si fue un sueño muy largo o si se me mezcló con lo que soñé ayer, pero estaba en la casa del Toto, que era una especie de mansión gigante, así que no nos topábamos nunca pero hablábamos por mensaje, tenía un patio enorme, como el campo de Zúñiga. Al rato me encuentro con la Jose y el Viti, después salía al pasaje y en otra casa vivía el Nachito con su familia. Yo lo veía, no recuerdo en qué circunstancia, y seguía sintiendo ternura y esa nostalgia de "qué hubiera pasado si...". Y después de haber compartido con todos mis amigos emparejados, tuve esa sensación en la guata que me pregunta por qué el amor nunca más me eligió a mí.

Claramente después de soñar con todos mis amigos, pienso que estoy rodeada de amor. Pero igual, ya saben a qué me refiero. "Ya sabes...", como diría mi Teo, que nunca procede a aclarar qué es eso que deberíamos saber.

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El sueño entero fue una locura, como esos especiales del cine donde meten a cien actores taquilleros y se cruzan veinte historias distintas. Desperté pensando en para qué me sirve acordarme de todo, y casi no lo escribo para no desvelarme, porque en dos horas tengo que levantarme para ir al hospital (hacia la primera dosis del tratamiento que va a cambiar mi vida), pero pensé que quizás esto me sirva para retratar las emociones humanas, cotidianas. Para hacer una historia, para sacar personajes, qué se yo. Quizás escribir es lo mío, y escribí todo porque debo tomar toda la ayuda que pueda. Quizás de acá salga algo, o quizás no. Quizás alguna solterona como yo le cuenta su día a su gato, quizás cada día vive algo distinto con una amistad distinta y saca una reflexión distinta. Quizás no estamos tan solos como pensamos. Quizás todos podamos identificarnos de alguna manera. Nada nuevo ya, pero es que la existencia es muy repetitiva. Asique, qué tiene. 

De todas formas me agradezco por haber escrito esta verborrea cerebral nocturna, porque me pone muy feliz leerla y pensar en mis amigos. 

martes, 13 de febrero de 2024

Algo sobre crear existencias a propósito

 No quiero que nadie más tenga que pasar por esto. La idea debe haber sido bonita en algún momento, cuando se sabía poco de todo y el futuro era algo incierto y esperanzador. Ahora no se siente así. No para mí.

Siento que se vienen cosas rudas para el mundo y la sociedad, no sé en cuánto, pero va a estar difícil. Quizás me equivoco y no, pero, ante la duda, termino el ciclo y abrazo la soledad. Se podría decir que por un infinito amor a mi descendencia imaginaria. 

En otra línea de tiempo, seremos felices. 

sábado, 6 de mayo de 2023

 Misteriosa e impredecible, cual casatta de helado en el congelador. 

viernes, 5 de mayo de 2023

Luna llena y las nubes bailando

    Veo fotos mías de hace unos años y veo días en donde me sentía a gusto con la cara que habito. Donde mi cuerpo no era una cárcel y podía lamentarme en paz sobre cosas que ahora me parecen tan pequeñas (lamentarme, pero disfrutarlas igual). Pese a toda esta inacción motivacional que estoy teniendo hace un tiempo, salí en la madrugada a buscar la compañía de un humito y no puedo explicar lo que fue ver esa luna encima mío. Luna llena y llena de nubes al rededor. Estaba rodeada por un círculo de colores entre azulado y violeta, y las nubes hacían como un bailecito hacia ella, como si la luna fuera un enorme imán de luz y las nubes todas luciérnagas hechas de vapor y metal. Me acosté en el piso, se movían muy rápido, pero si me concentraba bien, me daba cuenta de que en realidad se movían muy lento, casi nada. Era como el efecto que veo en las nubes cuando he estado en modo alucinógeno, que las veo moverse como humo de cigarro, y yo sé que no es real pero se logra ver tan claro. En fin, entré, armé mi cámara y volví a acostarme mirando al cielo porque no quería olvidar ese momento nunca. Soy tan feliz cuando el silencio de todo lo que es inmensamente más grande que yo me abruma con su tamaño; como el mar, el cielo o la cordillera. Me hace sentir tranquila saber que, no importa lo que pase, no importa cuánto amemos o suframos o hagamos el bien o el mal, el universo es imperturbable y nada de lo que hagamos lo va a sacar de su curso. 



Enfoco un plano más cercano al de las nubes; miro a los árboles y siento envidia. Tan serenos que existen cuando todo aquí afuera es un caos. Qué daría por ser un sauce llorón y vivir relajada, bailar cuando corra viento, recibir solcito o agua cuando llueva. Dormir bajo el alero de las estrellas, ser hogar de tanta vida diminuta y, por sobre todo, alejarse del ruido artificial. Ni siquiera enterarse de que existe el ruido. No lidiar con cesantías, inseguridades, hombres fantasma, plata o frío. Qué daría por ser un árbol o un pájaro volando lejos, aunque me coma otro pájaro más grande. 



Hoy es 5 del 5. Mi número por dos y el cumpleaños de mi capitán.




martes, 6 de julio de 2021

Cuando el Sol sale ahí afuera pero aquí dentro no se manifiesta.

Por la más mínima cosa se pierde la fe en la vida entera y el día ocurre como por defecto, sin prisa, sin propósito, sólo porque tiene que seguir ocurriendo. Está la vida y nosotros, que fuimos maldecidos con el pensamiento para preguntarnos el por qué de todo cuando sólo deberíamos estar viviendo.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

A veces

A veces me gustaría ser más loquilla.

Más prendida,
más graciosa,
más sociable.

Que me gustaran las modas o que me emocionara la idea de salir a un bar a conocer gente o juntarme con amigues.

Pero a veces nomás,
menos mal.

jueves, 16 de julio de 2020

Reflexiones en la casa de mi Yaya

 A veces pienso en ¿por qué sentimos la necesidad de mostrarnos antes de que alguien quiera conocernos por voluntad propia, o por casualidad? Después pienso en que cómo querrían conocernos si es que no nos  mostramos, aunque sea un poco. Después pienso en ¿por qué tendría el resto que conocernos o descifrarnos? ¿No basta con quienes están al lado? Y si no hay nadie al lado, ¿con una misma? Y después pienso en que a mí también me gusta saber del resto, entonces, ¿por qué al resto no le gustaría saber de mí? Después pienso en que tengo que dejar de pensar tanta weá, pero esque el encierro.

Hoy es el cumpleaños de mi Yayita favorita.

viernes, 5 de junio de 2020

Si me llegara a ir ahora

   Creo que me encontraría en un buen momento. Siento mucha paz de haberme dado cuenta hace unos años que el camino que estaba siguiendo no era el indicado (aunque aún no haya encontrado del todo el camino que sí) (¿existe realmente?). Dejé de preocuparme por las cosas materiales, el estatus o el éxito social es algo que no podría importarme menos (me da risa la palabra estatus, estatus, ésta, tus). Le he dado suficiente tiempo a mis familia, a mis amigxs y a mis pasiones. No tengo donde caerme muerta, pero tengo la tranquilidad de que la mami Tierra va a estar con los brazos abiertos para recibirme cuando eso pase. Me da pena pensar en dejar de existir sólo por el hecho de que, a pesar de todo, disfruto mucho todo lo que habita este mundo -aunque me duelan de sobremanera las injusticias-. La vida es un regalo como dicen por ahí y qué mejor que haberle sacado el jugo todo lo que pude (aunque me falte tanto más por hacer y conocer aún). Creo ser agradecida por todo lo que me pasa, lo bueno y lo malo, y no me arrepiento en ningún momento de nada de lo que haya hecho porque todo me ha servido para ser quien soy, pensar como pienso y sentir como siento. Una vez me dijeron que yo inspiraba mucha "sensación de presente", así como de ser consciente realmente del momento y no mostrarme ansiosa por cosas que aún no han llegado. Yo y mi cabeza sabemos que eso no es así, pero es algo a lo que aspiro de todas maneras. Por eso, cuando el miedo o la ansiedad me atacan en las noches, intento recordar que esta vida que estamos viviendo es tan transitoria como un segundo, un mísero soplo de viento medido con otra escala de tiempo. Somos una fugaz circunstancia de este Universo y nada de lo que me pase a mí o a nadie va a cambiar el curso que ese Universo lleve. De alguna forma minimizar mi existencia me hace sentir más tranquila, saber que nada de lo que hagamos o dejemos de hacer va a hacer que la Vida en sí misma deje de suceder, que quién sabe a dónde va, simplemente pasa, explora, explota por ahí, nacen y mueren cosas, todo se mueve y se transforma constantemente, y nada tenemos que ver con ello. Podemos, como especie, dejar de existir, pero al cabo de un tiempo la Naturaleza volverá a recuperar su espacio y seguir su camino. Durante nuestra estadía como humanxs nos hemos encargado de destruir toda la maravilla que ella nos estaba entregando, eso nos hace seres indignos de seguir disfrutando -o arrasando más bien- con tamaño privilegio, y ella  ahora lo está demostrando. Sé también que no es culpa de la humanidad como especie porque sí que hay seres conscientes, sino de ciertos personajes malvados -o ingenuos- y modelos económicos que por desgracia nos controlan a todo el resto. Espero que eso cambie pronto y que se reemplace la competencia por la colaboración. Pero si no pasa, creo que es por todo eso que dije que no me da miedo o tanta rabia todo esto que está pasando. Que la Naturaleza descanse de nosotros de una vez por todas, sea libre y se tome un momento largo para respirar. Lo que necesite. Y que de paso se lleve a todos los nefastos, no sólo a lxs pobres y abandonadxs.

Si me llegara a ir ahora echaría mucho de menos la corporalidad y las sensaciones que todo me genera, pero no me iría con absolutamente nada pendiente (mentira, grabar mis canciones, ayura). Creo que di de mí todo lo que tenía. O eso intenté al menos. Sólo espero que cuando la ola pase, hayamos recuperado un poco de esa sabiduría ancestral reprimida. La consciencia ejemplificadora que todxs debemos tener en nuestro interior y que debería guiarnos en cada movimiento que demos en este breve paso por este plano. Seamos buenas con el resto, la bondad es lo único que puede llegar a llenar la cantidad innumerable de corazones vacíos que nos rodean. 

martes, 21 de abril de 2020

Décima existencial

Me pongo existencialista
porque no hay otra manera
de hacer ligera la espera,
de ampliar un poco la vista.
Ver todo con otra arista
hacer realidad el sueño
que el mundo no tiene dueño,
que avanzar vale la pena.
Si la bondad me resuena
el mal se vuelve pequeño

Momentos que no han llegado
me atormentan las ideas
inundan como mareas
los rincones del pasado.
Mi juicio ya está nublado
se confunde el pensamiento
yo creo que no me miento
si digo que estoy contenta
Qué importa como me sienta?
cuando el mundo es un lamento

jueves, 9 de abril de 2020

Introducción al amor propio

Soy las plantas
soy la luna llena
soy rituales a veces
soy cositas pegadas en las paredes
soy cachureos en el balcón
soy toallas colgadas siempre
soy pañuelos de colores por todos lados
soy un leve, leve desorden
soy apuntes y libretas a medias
soy inleídos libros llenos de polvo
soy un millón de lápices
soy un montón de ropa que en realidad no necesito
soy botellas vacías y mate lavado
soy lámpara de sal
soy inciensos
soy más plantas a medio aguantar
soy guitarra, cuatro y panderos
soy melódica y más cachureos
soy tierra
soy todas las cosas que pasan por mi mente cuando debería concentrarme
soy bichitos caminando en la pared
soy las pelusas de la carmela
soy la carmela
soy callada
soy mis ruiditos que salen al dormir
soy un montón de fotos
soy austera
soy la dani ren
y sí no me quiero así como soy
entonces quién?

miércoles, 1 de enero de 2020

La extraña sensación

Hay días que siento que la muerte me acecha
no es como crisis de pánico, sólo la siento cerca
así como rondando, tímidamente tanteando
me preocupa que en cualquier momento me dé la mano
y yo no me de cuenta
porque hay tantas cosas que aún no hago
o que he hecho y no ven la luz.

Hace poco nació en mí una necesidad imperante de sacarlo todo
de mostrarlo todo
aunque nadie quiera verlo.

Espero poder encontrarme
antes de que la doña me encuentre primero.

martes, 10 de diciembre de 2019

Qué pasa cuando la vida no tiene senderos?

A veces veo mi vida como caminando en un bosque sin senderos, me armo el camino sin tener idea de si voy bien o al precipicio. Cuando encuentro un refugio por ahí me quedo, y me quedo y me quedo. Hasta que los pies me avisan que hay que seguir avanzando a lo incierto de nuevo.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

La teoría Coco / Wanpis

 Paseando a la Carmela me puse a pensar en cómo sería cuando algún día deje de estar. No del modo ególatra, sino del existencial. Es loco cómo cuando alguien se va, nunca se termina yendo del todo. Parte de nosotras queda en todas las cosas que dejamos; desde hijos hasta esto mismo que estoy escribiendo. Ponele que, si sucede que ya no estoy más, alguien, algún día, por alguna casualidad, estuviera leyendo esto. En ese/este momento automáticamente  yo estoy existiendo, en ese imaginario, en estas palabras y en las otras que pululan por acá. Hacemos existir a alguien cada vez que la pensamos. Existimos junto con las obras que dejamos y mientras el recuerdo no muera, nada muere realmente. Básicamente me acabo de dar cuenta que estoy describiendo el argumento de la película Coco, que la amo, y ahora la amo aún más. Qué vergüenza igual porque yo muy toda como que mi gran epifanía pero en fin, apoyo a morir la Coco's theory sobre la muerte, la música, el amor, la trascendencia y los recuerdos. (Noviembre de 2019)


(Actualización junio de 2021)  Acabo de ver un video de One Piece donde hablan precisamente de esto mismo y que todo eso finalmente es la voluntad de los D.; dar todo para conseguir un sueño y dar la vida para que las nuevas generaciones cumplan los suyos, y que el nombre (y misión) de los D. no sea olvidado por completo.

martes, 19 de noviembre de 2019

Los bichitos internos que atacan de noche

No sé cómo empezar a escribir porque no sé por qué estoy escribiendo. Siento una rareza interna tan grande que raya en la angustia y el mareo, pero desconozco su origen. Eso le echa un poco más de leña al fuego. Y, hablando de fuego, es un elemento que ha estado muy presente el último tiempo (escribo para no pensar). Desde las barricadas en Santiago hasta las fogatas que constantemente hicimos en el río Quilpo este fin de semana que pasó. Un mes se cumplió desde que empezó todo, pero no me convence esa situación como razón para sentir esta angustia. Confío mucho en mi gente, en que van a cuidarse, en que están súper protegidxs y nada va a pasarles. Es extraño como ese miedo por los seres queridos se va volviendo un sentimiento constante, y capaz el cuerpo no aguante tanta incertidumbre, desprotección y vulnerabilidad. Quiero pensar que está 'todo bien', al menos en mi círculo cercano, porque sé que en el lejano no lo está. Y eso también me angustia mucho a veces porque no existe nada que yo pueda hacer para ayudar. Son las 04:06 de la mañana y no puedo pegar un ojo a pesar de lo cansada que estoy. Todo indica que mañana estaré peor, pero si el día se apiada capaz que podría salir una siestita loca por ahí. De todas formas será otro día. Y sea lo que sea que ahora se encuentre en mi interior acongojándome mañana ya se habrá ido (espero). Estoy feliz igual de estar en Córdoba. Mi otra familia y hogar.

viernes, 19 de julio de 2019

Sobre de que la vida finalmente no tiene sentido

   Quizás no tiene un sentido concreto pero para bien, no para mal. Para mal se refiere a caer en el hoyo negro de la incertidumbre y la ansiedad, en la profunda desolación que se siente ante la nula respuesta del universo a la pregunta de “¿Para qué vine a este mundo? o ¿Cuál es mi propósito?”. Esa incertidumbre genera algo así como un vacío existencial muchas veces inconsciente, una nostalgia permanente. Para bien es cuando logramos darnos cuenta de que, como no hay un sentido predeterminado, podemos darle a la vida el sentido que queramos, el que nosotrs elijamos. Frente a la pregunta de “¿Para qué vine a este mundo?” se me hace a ratos hasta obvio que primero hay que vivir la vida para averiguarlo. ¿Cuál es la probabilidad de saber algo antes de haberlo experimentado? Soy responsable de elegir cómo quiero vivir esta vida sinsentido en la que -inevitablemente y sin posibilidad de elección- caímos, sobretodo lxs que hemos tenido realidades privilegiadas. Cómo quiero ser con el resto, cómo quiero que sean conmigo, saber cuáles son las cosas relevantes, las que te hacen vibrar las venas, como el amor, ¿entrego suficiente amor a los demás? Es real que en cualquier momento puedo dejar de existir y no quiero que ese momento me sorprenda trabajando. Que me encuentre visitando a mi familia, en la comodidad de mi pieza o regando las plantitas, pero que no me pille sin haber aprovechado de ser consciente de –casi- cada uno de mis momentos. Lxs niñxs y lxs animales (no humanos) comprenden inherentemente el concepto de vivir el momento, el ahora, donde lo más importante es comer, dormir, jugar, compartir y entregar (y recibir) amor. Creo que esa es la verdad de la milanesa (vegetal) y el resto es challa, como dicen. No quiero que esto se interprete como un discurso pesimista (a veces me preocupa pensar que contagio pesimismo). Con todo esto del sinsentido, no es que no se me haya pasado alguna vez por la cabeza terminar con todo antes de tiempo, pero, ¿para qué adelantar algo que inevitablemente va a suceder sin excepción? Creo que es más sensato relajarse –relajarse es entregarse-, trabajar la paciencia y mientras tanto saber disfrutar de las cosas que tenemos (como el privilegio que es poder compartir con tanta infinidad y variedad de seres en un mismo universo), saber elegir qué queremos, aunque mañana queramos otra cosa, saber distinguir entre lo esencial y lo innecesario, aprovecharnos, apapacharnos, no sobrecargarnos con más de lo que podemos manejar y no sentirnos mal si no queremos manejar nada en realidad, pensar en el resto antes que en una, sin dejarse de lado a una. Ser humildes y receptivxs siempre. Almas receptivas y compasivas, por siempre y para siempre, hasta el infinito.

viernes, 28 de junio de 2019

Las personas huracán

    A veces pienso (pienso demasiado) en cuál es el precio que hay que pagar a causa del egoísmo de los demás y del propio. Cuando una entrega todo, lo reciben y se lo llevan así sin más, sin dejarte nada a cambio, el interior queda vacío, reconstruyéndose día a día por las suyas, en soledad, una vez más. Me da pena pensar en que hay que andar con cautela, tanteando terreno antes de construir lazos, porque nunca se sabe cuales son las intenciones del otro -en caso de que existan-. Creo que hay personas que ni tienen intenciones de nada y solo andan por la vida aprovechando cada oportunidad que se presenta, sin discriminar, tomando todo lo que les sirva para ponerlo en su mochila, siempre hacia adelante, sin pensar en lo que pueden ir destruyendo a su paso y sin siquiera mirar atrás. Algo así como personas huracán. Quizás hay que empezar a trabajar en el propio búnker interno para estar resguardada en caso de que alguien así se avecine otra vez.

domingo, 19 de mayo de 2019

Epifanía en la plaza

Y así fue como, intentando descifrar qué tipo de personalidad tenía el árbol que me estaba mirando, me di cuenta de que no era un individuo -pensamiento propio del individualismo humano- sino que cada uno es una expresión distinta de muchos seres, de todo tipo de diversidades, orígenes y características, habitando como un todo en forma de flora frente a nuestra percepción. Creo que esa parsimonia sólo se obtiene después de haber cursado todas las vidas y males posibles, de existir como una de las formas de expresión más perfectas dentro de este universo. El paraíso, como le llaman.

miércoles, 24 de abril de 2019

Alaluf de las velas

A la luz de las velas de un sueño hondo y profundo me encuentro cada vez que me pregunto en dónde será que me encuentro. Respirando cada duda, cada hueco que existe en mi contexto. Siento mucho mi presente mas no dejo de pensar a dónde va a llevarme todo esto que estoy recorriendo.

miércoles, 10 de abril de 2019

La lluvia II

Hoy día nada me apura
solo quiero estar acostada aquí
amarrada a mi cintura
durmiendo con el tiempo
resguardada de la lluvia.

Afuera hay una tormenta que no para
casi igual que aquí adentro
(bien adentro)
y siento por primera vez la calma de no querer acelerar los procesos
porque en realidad la naturaleza es impredecible 
(la de afuera y la de adentro)
sólo hay que respirar o dormir u observar estas tormentas
(las de afuera y las de adentro)
y disfrutarlas y llorar con ellas y esperar a que pasen
con los brazos abiertos
(o amarraditos a la cintura)
después, como siempre, va a salir el sol 
y ese frío que una vez se sintió 
ya no se va a recordar tan tan frío 
porque el corazón va a volver a entibiarse con el tiempo
porque el tiempo es el mejor abrigo.