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miércoles, 22 de enero de 2025

Ver a mi Yaya llorar de impotencia y cansancio por seguir aún con vida a sus 95 años debe ser de las cosas más tristes que me ha pasado en la vida. El cuerpo deteriorado es la peor cárcel que existe. 

sábado, 16 de noviembre de 2024

Estado sen (de sentir)

Que lindo que es sentir

Sentir paz, sentir tranquilidad 

Sentir pena y rabia

Sentir ansiedad

Sentir ganas de ir a cantar la canción que está sonando en bucle en mi pieza

Sentir el viento

Sentir frío

Sentir el ruido del aleteo de los pájaros

Sentir el sol y, al mismo tiempo,

Sentir las gotas de lluvia.

sábado, 27 de julio de 2024

Y si

 Me causa gran impacto la temática de los amores inconclusos. Una nube incómoda llena de "ysis" (y si hubiese hecho esto, y si hubiese dicho esto otro, y si me hubiera quedado) se posa permanentemente en la boca de mi estómago y al principio una dice "no importa, va a pasar", pero pasan los años, pasan amores, pasan otro tipo de dolores también, pasa la vida entera y esa nubecita nunca se va, si no que va creciendo. A veces se duerme, pero siempre aparece para seguir preguntando cómo sería mi vida si...  

sábado, 22 de julio de 2023

La sonrisa

La sonrisa que echo de menos
no es poesía ni una canción,
es la marca genuina del amor
en un rostro desorientado,
mirando hacia todos lados
con la esperanza de encontrar algo que de sentido al camino,
algo que quizás no existe.

Pero, entre toda esta confusión,
pasan cosas,
se pasa bien.


Vemos un atardecer
o una película que habíamos olvidado.
La cara de un ser amado,
escuchamos un chiste.

Y aparece, infingible.

Extraño la mía
¿Volverá?

lunes, 21 de septiembre de 2020

Corrientes de desvelo i

De la tribu de los niños perdidos en un mundo globalizado. 

Imagino el mundo como una gran madeja de lana donde los unos se hablan a los otros constantemente, haciendo un entretejido comunicativo hermoso e infinito (o tal vez finito). A veces me siento intentando entrar en ese enrtrelazado, pero es como que, por más que intentara, no logro entrar en la madeja. Empujo con el hombro a ver si me hacen un lado, pero nada. Al final me duele el hombro de tanto empujar. ¡Y cómo duele! quiero llorar. 

Yo sé que ese sentimiento de no encajar no es tan real como parece, porque somos muchos quienes nos sentimos igual y porque, de repente, yo también me encuentro disfrutando de las cosas cotidianas, riéndome de estupideces, expresando y comunicando como cualquier otro individuo. Escribiendo ahora mismo esto, por ejemlo. No todo puede ser la cueva.

viernes, 5 de junio de 2020

Si me llegara a ir ahora

   Creo que me encontraría en un buen momento. Siento mucha paz de haberme dado cuenta hace unos años que el camino que estaba siguiendo no era el indicado (aunque aún no haya encontrado del todo el camino que sí) (¿existe realmente?). Dejé de preocuparme por las cosas materiales, el estatus o el éxito social es algo que no podría importarme menos (me da risa la palabra estatus, estatus, ésta, tus). Le he dado suficiente tiempo a mis familia, a mis amigxs y a mis pasiones. No tengo donde caerme muerta, pero tengo la tranquilidad de que la mami Tierra va a estar con los brazos abiertos para recibirme cuando eso pase. Me da pena pensar en dejar de existir sólo por el hecho de que, a pesar de todo, disfruto mucho todo lo que habita este mundo -aunque me duelan de sobremanera las injusticias-. La vida es un regalo como dicen por ahí y qué mejor que haberle sacado el jugo todo lo que pude (aunque me falte tanto más por hacer y conocer aún). Creo ser agradecida por todo lo que me pasa, lo bueno y lo malo, y no me arrepiento en ningún momento de nada de lo que haya hecho porque todo me ha servido para ser quien soy, pensar como pienso y sentir como siento. Una vez me dijeron que yo inspiraba mucha "sensación de presente", así como de ser consciente realmente del momento y no mostrarme ansiosa por cosas que aún no han llegado. Yo y mi cabeza sabemos que eso no es así, pero es algo a lo que aspiro de todas maneras. Por eso, cuando el miedo o la ansiedad me atacan en las noches, intento recordar que esta vida que estamos viviendo es tan transitoria como un segundo, un mísero soplo de viento medido con otra escala de tiempo. Somos una fugaz circunstancia de este Universo y nada de lo que me pase a mí o a nadie va a cambiar el curso que ese Universo lleve. De alguna forma minimizar mi existencia me hace sentir más tranquila, saber que nada de lo que hagamos o dejemos de hacer va a hacer que la Vida en sí misma deje de suceder, que quién sabe a dónde va, simplemente pasa, explora, explota por ahí, nacen y mueren cosas, todo se mueve y se transforma constantemente, y nada tenemos que ver con ello. Podemos, como especie, dejar de existir, pero al cabo de un tiempo la Naturaleza volverá a recuperar su espacio y seguir su camino. Durante nuestra estadía como humanxs nos hemos encargado de destruir toda la maravilla que ella nos estaba entregando, eso nos hace seres indignos de seguir disfrutando -o arrasando más bien- con tamaño privilegio, y ella  ahora lo está demostrando. Sé también que no es culpa de la humanidad como especie porque sí que hay seres conscientes, sino de ciertos personajes malvados -o ingenuos- y modelos económicos que por desgracia nos controlan a todo el resto. Espero que eso cambie pronto y que se reemplace la competencia por la colaboración. Pero si no pasa, creo que es por todo eso que dije que no me da miedo o tanta rabia todo esto que está pasando. Que la Naturaleza descanse de nosotros de una vez por todas, sea libre y se tome un momento largo para respirar. Lo que necesite. Y que de paso se lleve a todos los nefastos, no sólo a lxs pobres y abandonadxs.

Si me llegara a ir ahora echaría mucho de menos la corporalidad y las sensaciones que todo me genera, pero no me iría con absolutamente nada pendiente (mentira, grabar mis canciones, ayura). Creo que di de mí todo lo que tenía. O eso intenté al menos. Sólo espero que cuando la ola pase, hayamos recuperado un poco de esa sabiduría ancestral reprimida. La consciencia ejemplificadora que todxs debemos tener en nuestro interior y que debería guiarnos en cada movimiento que demos en este breve paso por este plano. Seamos buenas con el resto, la bondad es lo único que puede llegar a llenar la cantidad innumerable de corazones vacíos que nos rodean. 

domingo, 29 de marzo de 2020

Carta a la incertidumbre

Existe una extraña colisión de sentimientos dentro mío ahora. Por un lado tengo un poco de miedo, incertidumbre, ansiedad y angustia, pero por otro lado siento una satisfacción y tranquilidad tan grandes que no puedo explicar. Me da ansiedad/angustia porque obvio, siempre da miedo morirse o que se te muera un ser querido, dejar de existir y perderse de todas las experiencias que puedan venir en un futuro. Me da alegría, a la vez, confirmar mi sentimiento eterno de que sí existe una fuerza inmensa más grande que nosotros que está intentando sanarse de todo el mal que hemos traído. Llámenle como quieran.

Somos una plaga, el peor cáncer que ha podido existir para el planeta. Creo, como muchxs, que esto no es casualidad sino causalidad. Tenía que pasar algo así que nos hiciera bajar diez cambios y mirar a nuestro al rededor, darnos cuenta en dónde tenemos metidas nuestras prioridades y en dónde las  tienen metidas los que están por encima. Esto que está pasando es grande, muy grande. No pensé que me iba a tocar presenciar una caída monumental de nuestro ego. Somos muy privilegiados.

Respira.
Todo va a estar bien.

martes, 19 de noviembre de 2019

Paciencia

 La gracia del tiempo es que nunca, nunca se va a detener. No importa cuánto pase o qué es lo que suceda, inevitablemente vamos a terminar estando allá, en ese momento que proyectamos (o no). Comprender eso es el secreto de la paciencia (y de la felicidad, tal vez). Ponerle amor a todo lo que hagamos porque la vida es una constante reacción en cadena. Pequeñas piezas de dominó que son empujadas por la anterior. Mirarlas caer, mirar con atención todo lo que sucede mientras lo hacemos suceder. En eso pienso cuando llevo mucho rato cuestionando mi existencia o mi infelicidad inventada; en que el tiempo es muy valioso como para dejar que se me vaya así nomás, porque es un lujo disponer de él en primer lugar. Está bueno cuestionarse y reflexionar, pero también está bueno salir de ahí y saber parar de pensar. 

Cada persona es un mundo, pero el mundo exterior es tanto más grande que cada uno. Hay mucho que explorar aún, mucho que pelear y que disfrutar. Mucho que cantar, ayudar, pasar frío y disfrutar. Y amar. amar mucho. En todo el amplio sentido de la palabra.

lunes, 25 de marzo de 2019

Partiendo por mi

   Hace tanto tiempo que no sentía roto el corazón. La última vez que estuve con alguien fue diferente porque terminamos una relación, no se acabó el amor sino que se encausó hacia un lugar distinto. Y lo vivimos juntos y lo seguimos encausando juntos día a día. Me refiero a cuando el amor no llega a ningún lado porque quien debería recibirlo ya no está ahí para atajarlo. Y es gracioso porque, sin que nadie se los pida, es como que se esforzaran en sacarle a una el amor desde lo más profundo, guardado bajo siete llaves. Y cuando por fin lo logran te dejan con ese amor en la mano y se esfuman. Por miedo o egoísmo o se acordaron demasiado tarde de que no querían involucrarse o anda a saber. Y de repente no sabes qué hacer con él (porque ¿dónde mierda me lo meto?) y queda ahí como flotando en el vacío, lanzado a la deriva, a su suerte, al olvido, a su muerte. Y resulta que ese vacío y esa deriva también se sienten dentro, como si ese amor que queda vagando fuera yo misma flotando en el espacio, en la nada, sin nadie ahí para tomar mi mano y sacarme de esa oscuridad. Completa y absurdamente sola, porque tanto cuidado tuve de esconder bien mis llaves en primer lugar. Y es que a veces una confía. Y falla. Y de verdad que no recordaba el vacío que se siente cuando eso pasa.




(Porque amor libre no significa libertinaje. El corazón monógamo también merece esa libertad; la libertad de la confianza junto con la muerte de los celos. Libertad de elegir el querernos cada día, de elegirnos como compañerxs cada vez que nos tomamos de la mano o que sonreímos por tenernos al lado, por acompañarnos. Porque un compañero que no acompaña no es más que un extraño, ni siquiera es un amigo. Alimentar de amor el alma y dejar que mueran de inanición los egos. Dure lo que dure. Pase lo que tenga que pasar. Aunque sea un día, aunque ni siquiera sepamos nuestros nombres. No exijo lo mismo de ti mas espero siempre sinceridad.)

Yo sé que esto va a sanar, lo tengo claro. Sólo hay que mantenerse firme bajo la cornisa hasta que el terremoto pase. Y por cornisa me refiero a paciencia. Y por terremoto me refiero a tristeza.

Hoy lloro por el amor fraternal y el romántico. Porque el gran gran gran error que cometemos es esperar algo de las demás personas y no hacer las cosas con el amor desinteresado que todo merece, sin esperar nada a cambio, solo por el placer de hacer y entregar lo que me gustaría que hicieran por mi.

Partiendo por mi.


Imagen relacionada


(Y es que los dolores son aprendizajes, llamados de atención que nos traen de vuelta a la tierra, a escucharnos, conocernos y sentirnos más cerca de nosotrs mismxs)


lunes, 9 de abril de 2018

El otro amanecer

Sin luz, sin internet, desconectados permanentemente del resto del mundo, sin manera de salir de ese lugar. No hay espacio para banalidades. Te detienes a mirar el mundo, a pensar el mundo, a sentirlo. El famoso aquí y ahora. Y es que en serio existe. Y es el más lindo espectáculo.

jueves, 1 de octubre de 2015

Los olvidados

Cada vez que necesito recordar
lo pequeños que somos
miro al cielo y espero
a que me pise la luna
a que el sol me quite la vista
o a que el viento me escupa

Estamos podridos de todo
deprimidos de las depresiones
seguir camino para no caer en el intento
fisurando las estructuras
celebrando los momentos
de este ahora tan olvidado
y tan solo recordado por aquellos
que siguen
mientras van muriendo de a poco
por dentro

Y a pesar de lo mal que está todo
está todo bien
porque seguimos aquí
caminando el mismo aire
respirando el mismo suelo
siendo igual 
o un poco más
de pequeños.

martes, 22 de julio de 2014

Amor libre y cosas.

Después de varios intentos caí en cuenta de que es verdad que estando con todos no se está con nadie en realidad. No por querer estar contigo en particular, solo que no sé si me gustó mucho esto de andar besuqueando al amor a destajo, o mas bien, al primer indicio de complicidad con alguien. Porque amor libre no significa libertinaje. Un corazón monógamo también merece esa libertad; la libertad de la confianza junto con la muerte de los celos. Libertad de elegir el querernos cada día, de elegirnos como compañeros cada vez que nos tomamos de la mano o que sonreímos por tenernos al lado, por acompañarnos. Porque un compañero que no acompaña no es más que un extraño, ni siquiera es un amigo. Alimentar el alma y dejar que mueran de inanición los egos. Dure lo que dure. Pase lo que tenga que pasar. Aunque sea un día, aunque ni siquiera sepamos nuestros nombres. No exijo lo mismo de ti mas espero siempre sinceridad.

miércoles, 14 de mayo de 2014

miércoles, 30 de abril de 2014

Por ti o por algo

La fiebre atonta. Y es que el miedo es la fiebre de los débiles y la inercia de los otros tantos. Y te desorienta a cada grado que sube mientras los ojos se nublan cuando sólo ven pasar la vida ante ellos. No porque quieran, sino porque sienten la incapacidad de moverse y pestañear por voluntad propia. Retrocedes veinte años y los rayos de luz que penetran la cortina te avisan que todo está donde mismo, que no es malo retroceder un tiempo porque lo que existe para ti ahí afuera seguirá sin moverse hasta que la fiebre pase. Tranquilidad, calor, resguardo y manos suaves. Todo lo que se necesita para no salir nunca de las sábanas. Cambiar lo seguro por lo inexistente. Dormir antes de haber vivido. Es difícil saber si todo pasa por algo, pero es más difícil no dejar que las cosas pasen y quedarse con la eterna duda de toda una vida que pudo haber sido. Ni por la fiebre que no baja, ni por algo, ni por nadie.


En este día, feliz vida.

domingo, 27 de abril de 2014

De sentires y quereres.

Siento que voy a explotar a cada momento. Siento que no encajo con tanta apariencia. Siento la represión del estado en mis pulmones y en mi cabeza. Siento esa angustia infinita en mi panza. Siento esas ganas de llorar que caminan conmigo adonde quiera que vaya. Siento que no puedo con este mundo. Con la tristeza. Con la incomprensión. Con la injusticia. Con la paz y las guerras. Conmigo misma. Siento que soy la única que lo siento aunque sé que somos muchos. Siento la persistente soledad de los días; huérfana de los ideales que alguna vez nacieron conmigo. Cuando volví a nacer ya existiendo. Siento la desesperanza profunda de la tierra.  La pérdida completa de la fe en esta especie. Siento que no me caben más sensaciones, ni sentimientos, ni dudas dentro. Que no hay nadie con quien pueda compartirlos. Que no existe acción alguna que pueda liberarme. Que no hay consuelo para tantos pesares. Y todo pasa pero nada cambia. Y todo se sabe pero nos hacemos los ciegos, los sordos, los mudos. Tanto egoísmo nos está carcomiendo el alma de a poco. Y  al final todos tendremos que vernos las caras, cuando es precisamente de eso de lo que arrancamos. De mirarnos, sentirnos, amarnos. No puedo con este mundo. No puedo con tu indiferencia. Hoy  no puedo. Quizás estoy cansada. Quizás no quiero. Espero mañana me den las fuerzas de nuevo.

domingo, 11 de agosto de 2013

Todo vida, todo amor


Vivir

para despertar, descubrir, errar y coincidir
para dejar de querer alcanzar nuestra propia felicidad

no sabemos que ya lo tenemos todo
o quizás sabemos y nos hacemos los locos

que está aquí y allá; donde nos movamos
porque todo se mueve con nosotros

y ya que lo tenemos todo toca dar una mano
salir de nuestra comodidad y auto-complacencia

NO pensar en el futuro
porque no sabemos si lo tendremos

todo lo que importa son las cosas
que están aquí y ahora

las mismas cosas que perdemos
por ese estúpido miedo a perderlas

Amar

para despertar, descubrir, errar y coincidir.

miércoles, 17 de julio de 2013

sábado, 17 de marzo de 2012

Cementerio de ilusiones


Caminando al despertar me crucé con mi salida. Llena de tantos futuros que te llaman y te miran y respiran en tu cara para que sepas que están vivos/que estás viva. Luciérnagas de sol que sin querer manchan la oscuridad en que nos encontramos ahora, manchas que nos llevan más allá de lo vivido, de lo pensado, de lo sentido. Vamos caminando hacía un vacío sin Norte ni límite definido. Nadie sabe lo que le depara la vida, pero nada puede ser tan malo si llenamos/colmamos de empatía lo recorrido. Hoy el camino se vislumbra más claro que otros días. Hoy no se titubea, porque no hay llanto ni injusticia que aguante tantas dudas; se avanza o se queda. Somos mucho más que mil sueños volando. Al juntarnos, cada pétalo deja de serlo para convertirse al fin en un ramo.

-

No sabes como se siente no saber nada de la vida. Secarse boca abajo en los misterios de esas sombras que me observan y se ríen mientras hablan palabras en secreto que nadie más entiende. Son como pequeños granitos de tiempo que corren a más no poder, caminan tan rápido que casi vuelan. Y están esos que no hacen nada más que arrastrarse, que casi se elevan pero algo pasa que no lo logran. Son tantos los colores que te llaman al camino correcto pero que jamás veremos mientras sigamos con los ojos vendados, burbujeando la vida sin remordimiento. Quisiera no estar sola en estos tiempos. Quisiera tener la garantía de una mano estirada cuando yo ya no pueda. Pero todo es como esos cheques que caducan sin importar la cifra. Volvamos a caminar sin zapatos, cargando esa mochila que desde siempre hemos llevado. Existen tantas palabras para describirlo todo menos lo que importa en serio. Y sigo esperando a que alguien esté ahí para cuando me lleve la corriente sin advertimiento. Ellos, que creen que la vida es un sueño y que nada se puede hacer mientras estemos despiertos. Esta misma vida de locos que valora más aquellas cosas que no existen, y repito lo mismo mil veces para no dormirme en el intento. Porque soy una más, porque no entiendo todavía para qué estamos acá.